miércoles, 26 de julio de 2017

Julia Holter - In The Same Room (2017)


Talentosa multi-instrumentista y cantautora, la inclinación hacia la música en la norteamericana Julia Holter (Los Angeles, 1984) se dio desde temprana edad y, ya concluidos sus estudios secundarios, la escogió como carrera al llevar cursos de composición en la Universidad de Michigan (en donde obtuvo el título respectivo) y en el California Institute of the Arts. Dicha formación teórica le sirvió como base para darle un carácter exploratorio a sus obras, enfoque que definió fuertemente a Tragedy (2011) -su debut en largo- que estaba inspirado en la tragedia clásica griega de Hipólito escrita por Eurípides. La buena recepción de este primer trabajo se vio refrendada con la edición de Ekstasis (2012), álbum que la reconfirmó como un artista a observar y que le valió comparaciones con cantautoras de perfil avant-garde como Kate Bush, Laurie Anderson y Julianna Barwick. Hasta ese punto la propuesta de la Holter se orientaba hacia sonoridades etéreas y taciturnas, de marcado velo ambient y con ligeros pasajes pop, en las que su voz se mimetizaba con una instrumentación cargada y ensoñadora, características que de algún modo reiteró en Loud City Song (2013) -trabajo conceptual basado en la película Gigi de 1958- pero en el que se inclina por un formato canción un poco más accesible y melódico. El paso siguiente de esta evolución se dio con el notable Have You in My Wilderness (2015), de carácter más personal y que no tenía una narrativa unificada (lo que permite apreciar las canciones como entes autónomos), disco que marcó su consagración final a nivel crítico, con medios como Mojo y Uncut eligiéndolo como álbum del año y con buenas reseñas en Pitchfork, NME y The Guardian.

Peruvians surrounding me (Lima, 12/10/16)

Cuando muchos por aquí aún seguíamos embelesados por las canciones de Have You... que nos habían acompañado parte del 2015 y durante el 2016, es que se anuncia algo sorpresivo: gracias a las gestiones de Buh Records, Julia Holter se presentaría en Lima, algo que hasta ese punto parecía impensable dado no solo su perfil no-masivo, sino porque lo haría en el mejor momento de su carrera (algo raro en nuestro medio, tan acostumbrado a ver a nuestros favoritos en sus etapas menos gloriosas). La cita fue el 12 de octubre del año pasado en el bar miraflorino Bazar (la cual las artistas locales Cristina Valentina y Ale Hop se encargaron de abrir) y resultó ser una velada memorable en la que Holter hizo gala de buen oficio al presentar sus canciones en un formato más orgánico del que poseen sus álbumes. La edición de In the Same Room (Domino, 2017) nos brinda la oportunidad de revisitar algunos de los parajes sonoros por los que la norteamericana nos llevara aquella vez, al ser extractos de sesiones en vivo (aunque sin público) que grabara entre el 23-24 de agosto pasados en los estudios RAK de Londres. In the Same Room sirve como un documento en el que, a despecho de su sonido más despojado y de aire jazzy, la Holter demuestra imaginación tanto al visitar pasajes recientes de su discografía -no es novedad que los temas de Have You... y Loud City Song sean la mayoría aquí, quizá para desazón de sus former fans- como al rescatar un tema de su etapa auroral ("So Lillies"), sumergiéndonos en su proverbial atmósfera dreamy con ella en teclados y el apoyo de una solvente banda (contrabajo, batería y violín) que se ajusta como un guante a las necesidades expresivas de su jefa, cuya voz va más al frente que en todas sus grabaciones previas, lo que dice algo de la seguridad ya adquirida no solo como cantante, sino en general como artista. Es así que temas como "Horns Surrounding Me" (con un remozado y sinuoso arreglo), la delicada "City Appearing" y las psicodélicas "Vasquez" y "Lucette Stranded on the Island" suenan tan o más convincentes que en sus versiones originales, por no mencionar a "Silhouette", "Sea Calls Me Home" y la espléndida "Betsy on the Roof", momentos en los que hace gala de una sensibilidad que, equilibrada con el riesgo que también define la impronta de sus composiciones, solo nos hace esperar más cosas interesantes de Julia y convierten a In the Same Room en un bienvenido entremés a lo que será una nueva entrega, de -esperemos- pronta edición. A sus pies, reina. 

LesterStone

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lunes, 17 de julio de 2017

(Sandy) Alex G - Rocket (2017)

"You think I don't but I always fucking do
Every time you tell me something untrue
Puts a brick in the wall between me and you"


Desde sus inicios grabando en su casa y subiendo sus primeros discos en Bandcamp, hasta colaborar con Frank Ocean y firmar con Domino Records, Alexander Giannascoli a.k.a (Sandy) Alex G, ha demostrado ser un músico versátil y creativo; eso se debe principalmente a que el oriundo de Philadelphia es multi-instrumentistas y no se centra en un solo estilo; como lo demuestra su más reciente trabajo titulado Rocket.


En este disco no sólo encontramos una variedad de instrumentos como el banjo presente en sus primeros temas, o las guitarras (tanto acústicas como eléctricas) que van apareciendo de a pocos a medida de que el disco fluye, pasando por los violines que son el telón de varias de sus composiciones; sino que también hay una variedad de estilos desde el folk que es el género favorito de Giannascoli, además encontramos piezas de rock, baladas, jazz, blues, y hasta electrónica. Por tal motivo Rocket es hasta la fecha su trabajo más ambicioso, en donde el artista saca a relucir sus mejores galas; quizás para algunas personas este variopinto cóctel de sonidos puede resultar confuso e inconstantes, no obstante el disco tiene un hilo conductor, que es la sensación de la soledad y la melancolía que está presente en todas las canciones.

Giannascoli ha sabido crecer, y a pesar de estar en una disquera grande, el artista aún conserva esa esencia lo-fi que lo ha caracterizado desde el inicio; el disco es un trabajo ambicioso, sí, pero, no se siente pretencioso, a pesar de tener varios ingredientes, ya que fluye de una forma natural; se puede decir Giannascoli ha salido airoso y con una nota sobresaliente, en lo que hasta la fecha ha sido su más alto reto.

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Daniel Mosquera

domingo, 2 de julio de 2017

Lorde - Melodrama (2017)

"I do my best to meet her demands 
Play at romance, we slow dance"



Ella Marija Lani Yelich-O'Connor, músico neozelandesa más conocida como Lorde, ya sorprendió al público y a la crítica hace tres años con su disco ‘Pure Heroine’ un disco que catalogó a Lord como uno de los referentes del pop actual, un pop no plástico ni pre fabricado, todo lo contrario un pop creíble, bien trabajado, sin pretensiones, sin el fana de vender, y de permanecer en el consiente colectivo por su calidad, no por sus escándalos, ni por su mediates.



Este año Lorde vuelve a sacar un nuevo disco titulado “Melodrama” un disco que según la artista trata de la post ruptura, que habla principalmente de estar sola (los pros y los contras), dejando atrás el ímpetu adolescente mostrado en ‘Pure Heroine’ el ‘Melodrama’ es más cuajado y adulto, ya que sus letras son más acordes a esta nueva etapa en la vida de la artista, mientras que en la parte instrumental, Lorde sigue explorando las posibilidades que brinda un género tan versátil como el pop, revitalizándolo y dándole su toque personal, puesto que
Lorde es una cantante como pocas, y que desde el inicio logra trasmitir emotividad sumergiéndote en la conceptualización del disco. En ‘Melodrama’ no vemos a una Lorde confundida, ni desesperada, vemos a una Lorde que disfruta la soledad, que la sabe manejar, que puede dar el siguiente paso luego de acabar con una relación, así como se da tiempo para sumergirse en sus propios pensamientos.

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Daniel Mosquera

lunes, 26 de junio de 2017

Alt-J - Relaxer (2017)

"'Moon Shaped Pool' plays in the velvet cell Green neon sign reading 
"Welcome to Hell" Leather slings fall like oxygen masks 
We're going down, fuck my life in half"



Alt-J es una de las bandas que en lo personal más me llama la atención, debido a su excentricidad y sobre todo su versatilidad en su música, debido a que combina varios estilo principalmente el pop, el folk y la electrónica; su más reciente trabajo se titula Relaxer es un disco exquisito, en donde la banda no se cansa de experimentar con sonidos, en jugar con los instrumentos y en combinar estilos musicales.

Relaxer creo que es el trabajo que mejor define a la banda, es vehemente y cambiante, es depresivo y denso, no hay canciones iguales ya que cada tema tiene matices distintos, el disco combina a la perfección momentos tranquilos y potentes; en si es un disco extraño, pero no deja de ser exquisito, ya que la banda saca a relucir toda su capacidad creadora.


Alt-J es una banda como pocas, ya que siempre nos sorprende en su búsqueda de nuevos sonidos, en lo personal me agrada mucho esa necesidad que tiene la banda para fabricar melodías, me gusta la forma de como la banda construye sus canciones, son como arquitectos de la música, ya que la arman de a poco y de una forma no convencional.

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domingo, 18 de junio de 2017

The Magnetic Fields - 50 Song Memoir (2017)

"I always get in for free 
I only paid once at Danceteria"


The Magnetic Fields es una de esas bandas que no decepcionan, sus canciones son eclépticas y poco comunes, mientras que sus letras hilarantes y filosóficas, hacen que esta banda Neoyorquina liderados por Stephin Merritt sean uno de los referentes del pop rock contemporáneo. Ellos allá por 1999 lanzaron uno de los discos más ambiciosos de esa magnífica década: ‘69 Love Songs’  un disco triple, en donde la banda experimento con diferentes estilos musicales.
Ahora la banda nos sorprende con otro disco ambicioso titulado “50 Song Memoir’ que es una disco autobiográfico en donde Stephin Merritt, nos narra sus vivencias y memorias, y cada canción representa un año vivido por este artista, esta dividido en cinco discos compuesto por diez canciones cada una, en donde la banda da gala a su principal característica: utilizar varios géneros musicales y crear una parte lírica con un alto contenido filosófico y cargada de humor.


A lo largo de estos cinco discos Merrit nos relata su vida, desde cosas más triviales cargadas de inocencias, pasando por el descubrimiento de la música, hablando también de temas más complicados como las enfermedades o depresión. Es decir un disco en donde el artista se desnuda y se muestra humano, sensible, débil, frágil, y al mismo tiempo optimista, fuerte; un disco que narra sus alegrías, como sus dramas, como va descubriendo el mundo, y sobre todo como se va descubriendo como artista. 
Este disco quizás puede ser visto como pretencioso, pero si conoces a ‘The Magnetic Fields’ ya sabes que no encontrarás canciones iguales, y que a pesar de su extensión este disco no se siente denso, sino que fluye naturalmente junto a la voz grave de Stephin Merritt.

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miércoles, 31 de mayo de 2017

Slowdive - Slowdive (2017)

"You come around and I don't know 
why Just lovers and life"



Durante los finales de los años 80’s hubo un “género” que dominó la escena underground de la música: el shoegaze, bandas como My Bloody Valentine, Ride, Lush o Slowdive, son tomados como referentes en este estilo; luego con la llegada a las radios del grunge en los EE.UU. y el brit pop en el Reino Unido, el “género” poco a poco empezó a decaer, y las bandas representativas se comenzaron a disolver.



Con la llegada de la segunda década del nuevo siglo, muchas de estas bandas empezaron a reagruparse, por ejemplo hace tres años tuvimos el regreso de My Bloody Valentine con su tercer disco titulado m b v, este año regresa otro de los pesos pesados del género, me refiero a Slowdive con su cuarto disco auto titulado.
El disco es bueno, pues respeta los cánones del “shoegaze” guitarras densas, muy ruidoso, plagado de capas y capas de guitarras de efectos, con voces casi inentendibles, que generan un ambiente onírico; una música de ensueño que invita al oyente a perderse en lo más recóndito de sus subconsciente, a hacer un viaje etéreo a través de las caóticas texturas de los pedales de guitarra, extraviándose de vez en cuando con el contrate de voces de Rachel Goswell y Neil Halstead. Slowdive ha retornado por puerta grande, puerta la cual le fue negada en los 90’s, con un disco fiel a su estilo, que revindica a la banda y que genera la atención que debió tener hace 22 años; ojalá que no sea solamente sea un retorno aislado, sino que esta banda nos regale más de su música.

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Daniel Morasquera

miércoles, 24 de mayo de 2017

Alexandra Savior - Belladonna of Sadness (2017)

"She's always looking for a wilder ride 
And she'll be fuckin' with her phone all night"


Alexandra Savior es una cantautora de oriunda de Portland Oregon, que este año lanzó su disco debut titulado Belladonna of Sadness, producido por Alex Turner (vocalista de Arctic Monkeys y de The Last Shadows Puppets) y James Ford (productor de Klaxons, y de todos los proyectos de Turner), Savoir nos presenta un disco influenciado por el dream pop y el indie pop, donde la artista trasmite misterio y furia; en la parte instrumental se siente el trabajo de Turner, ya que los arreglos de guitarra me hacen recordar al disco de The Last Shadow Puppets.



El disco es bueno, pero por momentos siento que estamos frente a la versión femenina de Turner, es cierto el rango vocal de Savior es bueno, además el disco se oye honesto y sin pretensiones, y las capas de guitarras ayudan a prestarle atención ya que hipnotiza desde el inicio; sin embargo la sombra de Turner está presente en todo el disco, que opaca el talento de Savior, ya que ello le resta créditos como artista, convirtiéndola en la receptora y repetidora de la música de Turner. Opino que Savior tiene un buen futuro en esta industria; no obstante para sus próximos trabajos debe de buscar su propio camino.

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lunes, 1 de mayo de 2017

Spoon - Hot Thoughts (2017)

"Let them build a wall around us 
I don't care, I'm gonna tear it down"




Spoon es una banda americana que tiene ya dos décadas de actividad, y se ha convertido en una banda de culto, esto se debe principalmente a que la banda ha sabido evolucionar a lo largo de este tiempo; el noveno disco de la banda de se titula ‘Hot Thoughts’ y es un cóctel de buenos sonidos, en donde la banda apuesta por diez temas contundentes, y pegajosos, en donde las guitarras y los sintetizadores marca la pauta del disco.


El álbum, me parece simplemente genial, puesto que tiene todos los ingredientes que considero necesarios para ser un disco bueno; primero las canciones tienen coherencia entre sí, tiene una secuencia, no me parece que sean canciones puestas al azar que suenen bien, sino todo lo contrario cada canción lo siento como si fuese parte importante de un todo; la instrumentación está muy bien detallada, como dije anteriormente tanto la guitarras como los sintetizadores marcan la pauta, pero la batería juega un papel importante marcando el ritmo y dándole vida a las canciones, así como el bajo que simplemente es rotundo; y la voz de Britt Daniel creo que brilla más que en sus discos anteriores, en resumen el disco tiene todos los ingredientes precisos para sonar bien.

Spoon con ‘Hot Thoughts’ no hace más que afirmar, su calidad de banda de culto, quizás sea algo infravalorada, pero a los que han tenido la oportunidad de disfrutar su música, no pueden negar que la banda ha sabido re inventarse una y otra vez, y que su sonido se ha ido puliendo a lo largo de estos años.

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Daniel Mosquera

martes, 18 de abril de 2017

Laura Marling - Semper Femina (2017)

"Oh Nouel, it must hurt like hell 
When you're so afraid to die 
Semper femina So am I"


Semper Femina está basado en una frase del poema “Eneida” de Virgilio, el cual dice: “Varium et mutabile semper fémina”, traducido como “volátil y caprichosa siempre la mujer”; de aquí nace el nombre del más reciente disco de la cantante británica Laura Marling, en donde a lo largo de nueve canciones, nos relata la historia de las mujeres, en diferentes aspectos de la vida cotidiana, mostrando tanto la simpleza como la complejidad de ser mujer en el mundo actual.



Para este fin Marling utiliza la guitarra acústica, la cual la interpreta de forma solemne, y junto a su voz (ya a estas alturas es difícil negar la virtud de Marling como cantante) logra crear un ambiente íntimo y majestuoso, lo cual es complementado de forma magnánima con los arreglos de cuerdas; este es un disco sólido y honesto, ya que tanto la parte instrumental como la lírica confluyen en forma armoniosa, y cada historia (es decir cada canción) es contada de una forma directa.
No sé si sea el trabajo más maduro de Marling, empero si puedo decir que es uno de sus discos más refinado, que muestra la versatilidad de la artista, en donde nos regala parte de su intimidad, desde su punto de vista femenino.

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lunes, 10 de abril de 2017

Jesca Hoop - Memories Are Now (2017)

"Jesus turned in his crown of thorns today
and announced to the Earth and the heavens the end of his reign"




Creo que en cada época hay un grupo de solistas femeninos, que nos sumerge a su mundo íntimo, relatando historias personales a través d su música; por ejemplo en los 90’s tuvimos a artistas de talla de Tori Amos, Fiona Apple o PJ Harvey; en los 00’s esta corriente tomó una influencia más cercana al blues con artistas como Joss Stone o a Norah Jones, en los últimos años debemos de citar a Laura Marling o Mitski; y dentro de esta categoría podría entrar Jessica Ada Hoop o mejor conocida como Jesca Hoop, una cantautora que maneja múltiples estilos musicales.

La californiana ya cuenta con cinco LP, su más reciente se titula ‘Memories Are Now’ y es el más personal e íntimo de toda su discografía; el disco desde el principio muestra su versatilidad, ya que Hoop juega y experimenta con varios sonidos musicales; siendo la guitarra el instrumento principal que la acompaña en estos nueve temas, ya que dependiendo de la canción utiliza efectos o la deja fluir limpiamente; acompañados de una base rítmica sólida, con una percusión cruda que crea una sensación de desequilibrio, también cuenta con bajos potentes que pasan desapercibidos; además los instrumentos de apoyo son utilizados de una manera versátil que le dan forma y color a las melodías, y para acabar los coros terminan por darle solidez a cada canción; en la parte lírica la oriunda de Santa Barbara toca diversos temas, siendo el amor el recurso más utilizado a lo largo del disco, pero el que más atrae (al menos a mi punto de vista) es ‘The Coming’ tema con el cual cierra el disco, ya que es una crítica al cristianismo en general (ella fue criada en una familia tradicional Mormona).

Para acabar puedo decir que es un disco sólido en la parte musical, en donde Hoop muestra su capacidad para utilizar diversos estilos, y crear un disco íntimo y entrañable.

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Daniel Mosquera

lunes, 3 de abril de 2017

La Lá - "Zamba Puta" (2017)


La aparición en escena de La Lá a inicios de esta década se dio en un contexto en el que el formato clásico de cantautor, al menos en su versión acústica y con alguna base en lo hecho de forma reciente en el indie folk gringo, comenzó a cobrar cierto empuje en nuestro medio. Es así que artistas como Alejandro y María Laura, Danitse, Kanaku y El Tigre Camilo Vega tomaron dicha influencia para fusionarla y adaptarla a música y contenidos que respondían a sus particulares necesidades de expresión, lo cual en algunos casos cosechó buena respuesta a nivel crítico (tanto fuera y dentro de nuestro país) como de público. Pero al igual que con varios de los ya mencionados, lo de encasillar a La Lá (nacida en Lima como Giovanna Nuñez) dentro de un estilo folk no solo es inexacto, sino que es reduccionista para una propuesta que, partiendo de la libertad que le otorga una formación musical autodidacta, apunta en varias direcciones, lo que fue palmario desde que sus canciones empezaron a aparecer de a pocos en plataformas virtuales como YouTube (hay un EP editado artesanalmente en el 2010 que parece ser inubicable) y que mostraban en ella a una cantautora sensible y con un singular universo temático, lo que luego de algún tiempo de espera al final cobro fruición en Rosa (Independiente, 2014), su disco debut, con temas de ecléctica naturaleza que sus acústicos arreglos y cálida voz ayudaban a hermanar y que lo convirtieron en uno de los álbumes locales más celebrados de los últimos años. En el caso de La Lá, el detalle de la voz viene a ser un elemento clave al referirse a ella y sus creaciones; no hay duda en que si bien el suyo no es de esos registros privilegiados, al componer los temas a su medida le permite darle a cada uno de ellos la expresividad justa al cantarlos, por lo que las ideas o sentimientos que desea transmitir son más palpables y resultan más sinceros para el oyente. Eso, sumado a lo heterogéneo (entre lo lúdico y dramático) del material permitían tener una expectativa justificada para lo que sería el próximo álbum de la cantautora, aunque entonces no sabíamos que éste también iba a tomar algún tiempo en aparecer. 


Según lo expresado por La Lá en la semana previa a su lanzamiento, Zamba Puta (Independiente, 2017) -cuyo sulfuroso título temí que le atrajera nombradía no deseada a la artista y a su nuevo lanzamiento- engloba un concepto que su autora vincula a la desigualdad y violencia que se ejerce a diario contra la mujer, muchas veces de forma disimulada (tema sensible que ha estado en el tapete en los últimos años y no sólo en nuestro país). Debo admitir que no es algo que en este caso me resulte tan evidente al repasar las letras, ya que mi aproximación a la música no es necesariamente textual (como si debe serla para muchos que noten la directriz que Nuñez busca darle a estas canciones). Lo que si salta rápidamente al oído al dar play es nuevamente el detalle puesto en los arreglos de cada tema, en los que al acusticismo ya acostumbrado se le ha agregado un sutil acompañamiento de vientos, cuerdas, percusiones e instrumentos eléctricos, que enriquece las delicadas composiciones incluidas para la ocasión (buen aporte de Juanito el Cantor, músico argentino que co-produce aquí y que también trabajara en La Casa No Existe, el más reciente y logrado álbum de Alejandro y María Laura). Esto se aprecia desde el inicio con "Bebés", que sorprende por su arreglo marcadamente jazzy (se podría tararear los heads de "My Favorite Things" o "Take Five" encima de la intro) aunque no por su lírica, en la que su autora vuelve a mostrar ese tono romántico/naíf tan suyo y que rezuma en muchos pasajes aquí. La fijación de La Lá por la MPB (presente en pasajes de Rosa como "Hiedra" o "Mamifera") se reitera aquí en "Cornamenta", en la que incluso se anima a cantar versos en el idioma de Pelé, y en canciones como "Linda Bler" o "Leche Tibia", en los que se acerca al estilo moderno de artistas como Adriana Calcanhotto o Marisa Monte. La dulce y abolerada "Caramelo" y la minimalista "Primor" (sólo voz y contrabajo entonando una letra que hará fruncir el ceño a algunas feministas) eran temas ya conocidos de su repertorio incluso desde antes de la aparición de su debut (y que por alguna razón misteriosa no incluyó ahí) que encuentran por fin su lugar en versiones definitivas. La recta final del álbum incluye a mi entender dos de sus pasajes más destacados: "Entera" es un tema de arreglo mínimo y aire doliente que contiene una de sus mejores interpretaciones vocales (con un falsete que parece cortar el aire y precisos cello y corno francés) y "La Felicidad", que cierra el disco, es un jubiloso vals criollo que le hace honor a su título y que parece ser la contracara de "Selva Negra" (de Rosa), recordando al igual que aquel a la estilizada impronta de Chabuca Granda (lo cual no es poco decir). A pesar de su brevedad, que invita a darle constantes replays pero que también nos obliga a pedirle a La Lá mas canciones pronto, Zamba Puta es un conjunto que la ratifica como una rara avis dentro de la escena limeña, haciendo música personalísima y de atemporal acabado, pero que a la vez posee el suficiente atractivo como para congregar a diverso tipo de público. No sabría si llamarle necesariamente un disco "de madurez" (cliché que suele aparecer en reseñas de segundos o terceros discos), pero aun sin contar con proto-hits como "Animales" o "Mango", es de todos modos la sólida confirmación de un singular talento al que conviene no perderle la pista. El gusto es nuestro.

LesterStone

Óyelo aquí:

domingo, 26 de marzo de 2017

Grandaddy - Last Place (2017)


Pocas bandas y/o artistas a inicios de este nuevo siglo reflejaron tan vívidamente en sus canciones la incertidumbre pre y post-milenial como Grandaddy, proveyendo el soundtrack para una época que ya empezaba a caracterizarse por la dependencia de los seres humanos a la tecnología, lo que con algún giro de tuerca (y un tono ciertamente pesimista) encontró lugar dentro de sus líricas. Formados en Modesto (California) en 1992, el grupo ha tenido un line-up estable compuesto por Jason Lytle (voz, guitarra, teclados y composición), Jim Fairchild (guitarra), Kevin García (bajo), Tim Dryden (teclados) y Aaron Burtch (batería), si bien el núcleo principal de sus grabaciones reside en el trabajo que Lytle efectúa de manera casi solitaria en el estudio. En sus primeros años de existencia editaron de forma autogestionaria varios casettes, singles y EP's (material reunido luego en compilatorios como The Broken Down Comforter Collection y Concrete Dunes) hasta que en 1997 debutan de manera oficial con Under the Western Freeway, con lo que llaman la atención de la prensa musical, logrando reseñas positivas a ambos lados del Atlántico e incluso teniendo un tema ("A.M. 180") como parte de la banda sonora de 28 Days Later (Exterminio), la película de Danny Boyle. Sería sin embargo con su siguiente álbum, el espléndido The Sophtware Slump (2000), que la música de Grandaddy da un salto cualitativo, dejando de lado el lo-fi que había signado a sus lanzamientos previos y creando una obra de fuerte caracter conceptual que le trajo comparaciones con el venerado OK Computer de Radiohead, sobre todo por girar a nivel temático en torno a tópicos diversos vinculados a la creciente alienación en la era posmoderna. Sumday (2003), proponía una continuación lógica a esas cuestiones, tanto a nivel musical como de imaginario y también con resultado sobresaliente, en tanto que Just Like the Fambly Cat (2006), sería el último disco del grupo en su primera etapa antes de anunciarse su disolución. Posterior a ello, no era raro imaginar que sus miembros se embarcarían en proyectos individuales y es así que el guitarrista Jim Fairchild lanza 4 producciones bajo el alias All Smiles y se une a Modest Mouse de manera intermitente entre el 2005 y 2009, mientras que Jason Lytle editaría varios álbumes en plan solista (a destacar Yours Truly, the Commuter del 2009 y Dept. of Disappearance del 2012) y, junto al baterista Aaron Burtch, forma parte de Admiral Radley, con quienes graba I Heart California en el 2010.


Luego de que la banda se reuniera en el verano boreal del 2012 con la intención de hacer algunos shows en USA y Reino Unido, no era una quimera pensar en que Grandaddy pudiera reaparecer con material nuevo, más cuando Just Like the Fambly Cat dejaba un cierto sabor a cosa inconclusa y -a decir de Lytle- la camaradería grupal no había desaparecido, avocándose entonces en el último par de años a la tarea de componer material para un posible nuevo disco acreditado al conjunto. Last Place (30th Century Records, 2017) no pretende ser una puesta al día de su sonido, sino un simple recordatorio de porqué fueron en un momento dado una de las alineaciones más entrañables del indie americano. De saque con la animada "Way We Won't" (que fue el primer adelanto de la placa, lanzado en setiembre último) y ese contagioso riff de sintetizador tan de la casa (una constante), lo que sigue es una serie de temas que reiteran el carácter que el grupo había mostrado en su obra previa, tal como en "Brush with the Wild" (de cierta similitud a "Now It's On"), "Evermore", "The Boat is in the Barn" y la enérgica "Chek Injin". La consigna pareciera ser "esto es lo que eramos y es lo que somos", aunque la diferencia más saltante reside en que a nivel lírico Lytle no le da exclusividad a las fantasías distópicas sobre robots y artefactos eléctricos, sino también se siente el influjo de la separación de su esposa y posterior divorcio luego de una década de vínculo sentimental, lo cual es notorio sobre todo en la segunda mitad (que es la mejor, si me preguntan). Un título como "I Don't Wanna Live Here Anymore" resulta obvio al respecto, aun a pesar de su melodía ligerita, pero es a partir de ese punto que tenemos de vuelta al Grandaddy más introspectivo, lo que es patente en tracks como "This is the Part" (que recuerda musicalmente en algo a la excelsa "He's Simple, He's Dumb, He's the Pilot" del 2000) y "A Lost Machine" (lo mejor del disco en mi opinión, con base en un melancólico piano y con un emotivo crescendo) e incluso haciendo uso de la autoreferencia en "Jed the 4th", breve pieza en la que le dan continuidad a la historia de "Jed The Humanoid" de The Sophtware Slump. Last Place culmina en una nota suspensiva y esperanzada con la acústica "Songbird Son", que representa un remanso para el desborde emocional mostrado en los temas que lo anteceden y en la que Lytle parece poner punto final a la relación, al menos de forma textual. Tratando de darle una conclusión a estas líneas, creo que es dificil que éste set de canciones le ganen nueva hinchada a Grandaddy, más bien retoman directamente donde se habían quedado hace 10 años y está sin duda dirigido a los fans que los extrañaban, así que viéndolo desde ese punto el álbum cumple solventemente con lo esperado, aunque habría que constatar si en entregas próximas ("al menos una más", prometió Lytle en una entrevista reciente a Paste Magazine) haya más sorpresas de las que Last Place proporciona. Pero vaya que es un gusto el poder tenerlo(s) de vuelta. 

LesterStone

Óyelo aquí:

martes, 14 de marzo de 2017

Xiu Xiu - FORGET (2017)

"The dream of love to come 
When you leave all life will end "



Xiu Xiu es una banda a la que se le puede catalogar de culto, esto se debe a que ha sabido evolucionar, ya que en cada disco nuevo nos regala sonidos distintos, puesto que la banda suele utilizar diferentes tipos de instrumentos musicales que en su mayoría son poco convencionales, dando como resultado que su propuesta sea experimental, muy poco común, hasta cierto punto rara, tan rara que por momentos puede resultar espeluznante. Su más reciente disco titulado “FORGET” es un disco sombrío, que transmite desasosiego, es como si fuese algún soundtrack de una película de terror, ya que este juega con las emociones, siendo misterioso y siempre transmite miedo y soledad; en la parte instrumental la banda liderada por Jamie Stewart toma como base los sintetizadores para armar el esqueleto musical del disco, que luego va acoplando otros instrumentos para darle esa atmósfera tétrica que ya se mencionó. No cabe duda que este es uno de los discos más exquisitos del año, un compañero ideal para las noches de soledad, ya que ese coktail de canciones tristes puede llevarnos a mundos grises, en donde será casi imposible regresar pues sentirás un placer doloroso.

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Daniel Mosquera

lunes, 27 de febrero de 2017

Julie Byrne - Not Even Happiness (2017)


Aunque llevaba ya algunos años haciendo música, es recién a partir del 2014 con la aparición de Rooms With Walls and Windows -álbum que compilaba 2 casettes que grabó de forma casi artesanal y que fueron editados en tirajes limitados- que la cantautora estadounidense Julie Byrne (Buffalo, 1990) empieza a concitar la atención de algunos medios con su folk intimista y despojado (influenciado por un espíritu inquieto y trashumante que la sacó pronto de su ciudad natal y la llevó a vivir en lugares tan distintos de USA como Seattle, Pittsburgh, Chicago, New Orleans y finalmente New York), lo cual le trajo comparaciones iniciales con notables del género como Joni Mitchell y Vashti Bunyan. Al igual que las de Bunyan, las canciones de Byrne poseen un aura calma y pastoral, con letras que -además de los tópicos personales clásicos en la música de autor- en varios casos discurren sobre el contacto con la naturaleza y están llenas de contemplativas imágenes; no sorprende el leer que la artista estudió ciencias ambientales y se dedicó algún tiempo durante el año pasado a ser guardabosques del Central Park neoyorquino, experiencia que asumo en algo le habrá servido como inspiración para las composiciones de Not Even Happiness (Ba Da Bing! Records, 2017), su largo debut propiamente dicho. 

El discreto encanto de Not Even Happiness no reside precisamente en su elemento sorpresa: después de todo, el folk indie del tipo que practica Byrne no es algo que resulte novedoso a estas alturas (su voz recuerda a la Cat Power de sus primeros discos), es más bien la delicada introspección de sus canciones y los etéreos toques con los que están revistas lo que las convierte en un dulce manjar para oídos pacientes. Lo que encontramos aquí es a Julie -por lo demás, mujer de exótica belleza- en el formato básico de singer-songwriter: guitarra acústica y un deadpan vocal que le otorga uniformidad y carácter definido al registro (lo que para algunos podría dar sensación de monotonía) y algunos sutiles aditamentos cercanos al ambient y al new age. Mencionar algún momento en particular podría resultar un tanto ocioso cuando estamos en frente de un álbum conciso (32 minutos) y consistente en su austeridad sonora y que por ello se presta bien para continuos replays, pero el cautivante fingerpicking de "Sleepwalker", "Morning Dove" y "All the Land Glimmered" me parecieron desde un inicio de lo más atrayente, así como temas de impronta más dreamy como "Natural Blue", "Sea as It Glides" y "I Live Now as a Singer", que cierra el disco y cuya brumosa capa de sintetizadores la acercan a parajes explorados recientemente por Julia Holter, dando una idea de hacia donde podrían dirigirse sus próximas pesquisas. Not Even Happiness es pues una entrega de crepuscular atractivo, ideal para escuchar al final del día y resulta apta para quienes -como yo, en estas últimas semanas- requieran un bálsamo para el citadino y rutinario ajetreo.

"I crossed the country and I carried no key
Couldn't I look up at the stars from anywhere?
And sometimes I did, I felt ancient
But still I sought peace and it never came to me"
(de "Sleepwalker")

LesterStone

Óyelo aquí:

martes, 21 de febrero de 2017

Litku Klemetti - Juna Kainuuseen (2016)



Mi historia con el indie finés se resumen a Pepe Deluxé, hasta que a inicios de año navegando por Rate Your Music, encontré a a una artista llamada Litku Klemetti, al llamarme la atención la descripcipón del disco, fui a buscarla en Spotify y la encontré. Lo primero que me llamó la atención del disco Juna Kainuuseen, es que las canciones están en finés, tanto sus nombres como sus letras, pero eso no impide que lo disfrute, ya que el disco es bueno y tiene todo (o casi todo) lo que me agrada, para empezar las melodías son frescas y alegres, un disco ecléctico que recoje varias influencias: jungle pop, surf rock, power pop; todas juntas envueltas en una atmósfera Lo-Fi, y del bueno, con reminiscencias a Ariel Pink, con guitarras sucias que le dan un toque rebelde al disco. Sin dudas un gran descubrimiento, que refresca el panorama indie, que últimamente está estancado.

Track Listing:



Daniel Mosquera

lunes, 13 de febrero de 2017

Priest - Nothing Feels Natural (2017)

"Come on sitcom, come on streaming, come on nostalgia, nineties TV"



Actualmente políticamente EE.UU. vive una situación polarizada, esto se debe las medidas radicales de su actual presidente Donald Trump, las voces de protestas no se han hecho esperar, y una de ellas viene de la misma capital de EE.UU., me refiero a la banda de punk: Priest, compuesta por jóvenes activistas políticos, que busca a través de su música los viejos y conocidos objetivos del punk: la de rebelarse contra el sistema, atacar a los poderosos (gobiernos, militares, empresarios) y la de despertar conciencia social en los jóvenes.
 A pesar de que el 'Nothing Feels Natural', es su primer disco; Priest no es una banda nueva, ya tienen 5 años y 4 EP’s , en donde también se dedicaron a atacar al anterior inquilino de la Casa Blanca: Barack Obama, durante ese periodo la banda se hizo un nombre dentro del circuito underground de EE.UU., este tiempo le ha servido a Priest crecer como banda, y sobre todo cuajar este disco debut; que se caracteriza por sus desenfrenadas melodías, llenas de guitarras distorsionadas, bajos potentes y la voz estridente de Katie Alice Greer; es decir cumple a cabalidad los cánones musicales del punk. Estructuralmente hablando el disco tiene dos partes bien marcadas las primeras 5 canciones son duras y crudas, luego viene una canción titulada ‘Interlude’ que es una pausa, ya que las 3 últimas canciones son más rítmicas y elaboradas, más cercanas al post-punk y con ciertas influencias funk, que enriquecen la musicalidad del disco.
 En conclusión el 'Nothing Feels Natural' es un disco punk, que cumple con todos los “requisitos” de este género, y Priest es una banda que tiene todo lo necesario para convertirse en los abanderados de una generación que más que nunca necesita ser escuchada

Track Listing:




Daniel Mosquera